Tuesday, August 23, 2016

Un prestigioso informe científico afirma que la condición de homosexual o transexual no es “innata”

Artículo de Actuall, Ago-22-2016. El artículo está basado en un estudio publicado en el más número de otoño (N° 50) de la revista The New Atlantis. Otro artículo en español —un poco más completo— puede leerse en Religión en Libertad.

Un prestigioso informe científico afirma que la condición de homosexual o transexual no es “innata”

Un estudio elaborado por la prestigiosa publicación "The New Atlantis" destaca que no hay evidencia científica que respalde que la identidad de género sea independiente del sexo. Es decir, aquello tan repetido de "soy un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer" o viceversa.

Javier Torres - 22/08/2016

La revista The New Atlantis ha publicado un estudio sobre “sexualidad y género” en el que desmonta algunas de las teorías del lobby LGTB respecto a transexualidad, homosexualidad y la dicotomía género-sexo.

Entre las conclusiones del informe destaca que no hay evidencia científica que respalde que la identidad de género sea independiente del sexo. Es decir, aquello tan repetido de “soy un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer” o viceversa. De este modo, ser homosexual o transexual no sería algo “innato”.

Así lo afirman los autores del informe, el psiquiatra Lawrence Maier (miembro del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Medicina Johns Hopkins) y el psicólogo y psiquiatra Paul McHugh (también de la misma universidad), que además señalan que hay una diferencia entre lo que la gente cree que significa la transexualidad y lo que realmente la ciencia revela sobre la misma. Para ello han analizado los problemas mentales y de salud que afectan a los transexuales.

Hay que recordar que The New Atlantis está considerada una publicación con gran prestigio en el mundo científico. De periodicidad trimestral, la revista aborda temas sociales, tecnológicos y científicos con el fin de “elevar el conocimiento en aspectos de la vida que necesitan una explicación regulada por la ciencia”.

Precaución con los niños

El propio editor de la revista, Adam Keiper, explica la necesidad de este trabajoso estudio. “La transexualidad es una de las realidades más complejas de la sexualidad humana, se puede ver hasta como un fraude en el género humano y necesitábamos contar desde el punto de vista de la biología y la psicología qué es la transexualidad y si tienen repercusiones mentales”, señala Keiper, encargado además de dirigir un vídeo sobre este informe.

Asimismo, estos dos expertos sostienen que la realidad biológica es una realidad que no puede ser alterada ni socialmente ni a través de la cirugía: “Aunque un niño pequeño sea considerado -incluso por él mismo- una niña, no lo convierte biológicamente en una niña. La definición científica del sexo biológico es, para casi todos los humanos, claro, binario, y estable, lo que refleja una realidad biológica subyacente que no se contradice con las excepciones a la conducta sexual habitual, y no puede ser alterada por la cirugía o condicionamientos sociales”.

Al mismo tiempo el estudio señala que la creencia de que la orientación sexual es innata y responde a una realidad biológica, es decir, “que la gente nace así”, no está apoyada por ninguna evidencia científica. Mientras que el sexo biológico es una característica innata de los seres humanos, la identidad de género es un concepto más difícil de alcanzar.

Los niños son además una parte importante del estudio. El informe sostiene que sólo una minoría de los menores que muestran pensamientos o comportamientos atípicos sobre su género continúan haciéndolo durante la adolescencia y la edad adulta. Por eso los científicos creen que no hay motivo para que todos estos niños deban ser animados a convertirse en transexuales y mucho menos a ser sometidos a un tratamiento hormonal e incluso a la cirugía.

Para Lawrence Maier y Paul McHugh nadie puede determinar la identidad de género de un niño. “Tenemos dudas acerca de que un niño tenga desarrollado el sentido de su género. Nos alarman profundamente estas terapias, tratamientos y cirugías (LGTB) porque pueden ser prematuras, ya que la mayoría de los niños que se identifican con el género opuesto a su sexo biológico no continuará haciéndolo ni durante su adolescencia ni en edad adulta. Hay una falta de estudios fiables sobre los efectos a largo plazo de estas intervenciones. Instamos enérgicamente a la precaución en este sentido”.

Subpoblaciones LGTB

Uno de los puntos más polémicos del estudio es el que se refiere a los problemas de ansiedad, depresión y suicidio que sufren homosexuales y transexuales en un porcentaje mayor al de los heterosexuales. Y no sólo eso, sino que además son más frecuentes en ellos problemas sociales y de comportamiento tales como la violencia de pareja.

Y es que uno de los argumentos tradicionales empleados para explicar esta realidad es el del estrés que tanto homosexuales y transexuales sufren a causa de la discriminación y el estigma social. El estudio, sin embargo, señala que la ciencia no ha demostrado que estos factores por sí solos representen la totalidad, o incluso una mayoría, de los problemas mentales entre homosexuales y transexuales.

Así lo explican los autores del informe: “Hay una necesidad de una extensa investigación para demostrar la hipótesis de estrés social y otros aspectos que expliquen esta diferencia porcentual (entre heterosexuales respecto a homosexuales y transexuales), así como para ayudar a identificar formas de abordar los problemas de salud presentes en estas subpoblaciones”.

Sin entrar en aspectos políticos, el estudio reclama realizar más investigaciones sobre casi 20 temas críticos relacionados con la orientación sexual y la identidad de género. “Se necesita más investigación para descubrir las causas del aumento de las tasas de problemas de salud mental en las subpoblaciones LGBT“.

La revista, asimismo, advierte de que “a menudo hay una gran brecha entre la certeza de nuestras creencias acerca de estas cuestiones y lo que la ciencia muestra”. Por ello, concluye: “La sexualidad es una parte enorme complejidad de la vida humana que desafía nuestros intentos de definir todos sus aspectos y estudiarlas con precisión”.

Sunday, August 21, 2016

Ni lo “inquieta” ni lo “preocupa”

Julio Algañaraz, corresponsal en el Vaticano de del periódico Clarín, trae hoy una muy buena explicación sintética sobre el asunto ese de la teoría del ministerio pretino “alargado”. No nos encargaremos de ello, mejor lo leen Uds. mismos. Lo que sí nos ha llamado la atención es el títular que trae la nota en el sitio web del diario, la cual difiere del que apareció en la edición impresa.



En la edición impresa (imágen inmediatamente anterior), el titular es: «La “teoría de los dos papas” agita un debate y preocupa a Bergoglio».



Pero en la edición web (captura de pantalla en la imágen inmediatamente anterior) el titular es: «La teoría de "los dos Papas" inquieta a Bergoglio».

Una mera curiosidad no más. Para nosotros la cosa es muy clara, ese asunto a Francisco ni lo “inquieta”, ni lo “preocupa”, ni lo desvela, ni lo despeina, ni nada parecido. Si así fuera, en el análisis de Algañaraz se hubiera podido incluir una mínima referencia que lo indique, pero de ello no vemos nada.

Portavoz de Francisco para Amoris Lætitia, entrevista en español

Como hemos anotado en otras ocasiones (como aquí), se ha tratado de hacernos creer que Francisco “habla por sí mismo” y no tiene voceros; pero esa teoria no es comprable cuando se trata de Amoris Lætitia, porque el propio Francisco renuncia a interpretarla y nos remite al que el llama antiguo secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe —aunque no lo sea—, el card. Christoph Schönborn (imágen). El card. Schönborn, sobre Amoris Lætitia, dio una entrevista a La Civiltà Cattolica, -publicada en Jul-07-2016, lo cual reseñamos en su momento (aquí).

Pues bien, el texto completo en español de dicha entrevista ha sido publicado por Reflexión y Liberación (¡no podría ser un medio que no fuera progresista, ni más faltaba!, si Ud. va allí, lo hace por su cuenta), el cual procedemos a transcribir.

Algunos hablan de “La Alegría del Amor” como de un documento menor, de una opinión personal del Papa Francisco (por decirlo así), sin pleno valor magisterial. ¿Qué valor posee esta exhortación? ¿Es un acto de magisterio? Esto parece evidente, pero es bueno aclararlo en estos tiempos, para evitar que algunas voces que sostienen lo contrario puedan crear confusión entre los creyentes.

Es obviamente un acto de magisterio: es una exhortación apostólica. Está muy claro que el Papa está ejerciendo aquí su papel de pastor, de maestro y profesor de la fe, después de haber consultado los dos sínodos sobre la familia. Y sin duda hay que decir que se trata de un documento pontificio de gran nivel, un verdadero magisterio de sacra doctrina, que nos remite a la actualidad de la palabra de Dios. La he leído muchas veces, y siempre que lo hago percibo la delicadeza de su composición y cada vez mayor cantidad de detalles repletos de enseñanza.

No faltan pasajes en la exhoratación que demuestran clara y decisivamente su valor doctrinal. El tono y el contenido de lo que se dice permiten reconocer la intención del texto —por ejemplo, cuando el Papa escribe: “Pido con urgencia…”, “Ya no podemos seguir diciendo…” “He querido presentar a toda la Iglesia…” y así sucesivamente—. “La Alegría del Amor” es un acto del magisterio que permite que la enseñanza de la Iglesia se haga presente y relevante en el mundo de hoy. Al igual que leemos el Concilio de Nicea a la luz del Concilio de Constantinopla y el Concilio Vaticano I a la luz del Concilio Vaticano II, tenemos que leer las previas afirmaciones del magisterio sobre la familia a la luz de las aportaciones que hace “La Alegría del Amor”. Eso nos permitirá dilucidar vívidamente la distinción entre la continuidad de los principios doctrinales y la discontinuidad de las perspectivas y reconocer aquellas expresiones que estuvieron condicionadas históricamente. Esta es la función que corresponde al magisterio vivo: interpretar verazmente la palabra de Dios, ya sea escrita o recogida por la tradición.

¿Le han sorprendido algunas cosas? ¿Y ha habido otras que le hayan movido a la reflexión? ¿Ha habido pasajes que ha tenido que pararse a leer varias veces?

Lo que me sorprendió muy gratamente fue la metodología. En este ámbito de la realidad humana, el Santo Padre renovó esencialmente el discurso de la Iglesia en las páginas de su exhortación apostólica “La Alegría del Evangelio”, como también lo hizo la constitución pastoral “Gaudium et Spes” del Concilio Vaticano II, que esboza ya los principios doctrinales y las reflexiones sobre el ser humano que hoy en día siguen en constante evolución. Hay aquí una profunda apertura para asumir la realidad.

¿Diría usted que esta perspectiva, tan abierta a la realidad, y también a la fragilidad, puede perjudicar la fortaleza de la doctrina?

Rotundamente no. El gran desafío del Papa Francisco es precisamente demostrar que esta perspectiva, por ser capaz de comprender y estar transida de benevolencia y de confianza, no causa daño alguno a la fortaleza de la doctrina. Por el contrario, esta perspectiva forma parte de los pilares de la doctrina. Francisco entiende la doctrina como el “hoy” de la Palabra de Dios, la Palabra encarnada en la historia, y la predica mientras va escuchando las preguntas que surgen por el camino. Lo que rechaza es esa actitud de encerrarse en discursos abstractos, impropios de quien vive y da testimonio de encuentro con el Señor que nos cambia la vida. Esa abstracta y doctrinaria perspectiva que domestica algunas declaraciones para imponerlas a una élite, y olvida que si cerramos los ojos a nuestro prójimo, también nos estamos volviendo ciegos a Dios, como dijo Benedicto XVI en “Deus caritas est”.

A uno le llama la atención esa insistencia del Papa en “La Alegría del Amor” de que la familia no es una realidad preconcebida y perfecta. Entonces ¿por qué tendemos a ser tan excesivamente idealistas cuando hablamos sobre las relaciones matrimoniales? ¿Es quizá un idealismo romántico que corre el riesgo de pecar de platónico?

La misma Biblia describe la vida familiar no como un ideal abstracto, sino como lo que el Santo Padre llama “un proceso dinámico” (AL 122 y 113). Los ojos del Buen Pastor miran a las personas, no a las ideas que pretenden justificar a posteriori la realidad de nuestra esperanza. La distancia que existe entre estas concepciones teóricas y el mundo en el que la Palabra se encarna, nos lleva a desarrollar “una fría moral de escritorio” (AL 312). A veces hemos hablado del matrimonio de forma tan abstracta que pierde todos sus atractivos. El Papa habla muy claro: la familia no es una realidad perfecta, porque está formada por pecadores. La familia en un proceso en camino. Creo que esta es la piedra angular de todo el documento. Y me parece que esta manera de mirar las cosas no tiene nada que ver con el secularismo, con el aristotelismo opuesto al platonismo. Creo más bien que es realismo bíblico, el modo de mirar a los seres humanos que nos brinda la Escritura.

Tal como escuchó de los propios Padres sinodales, el Papa es consciente del hecho de que no podemos seguir hablando de las personas en categorías tan abstractas ni condicionar la praxis concreta a la generalidad de una norma.

Respecto a los principios, la doctrina sobre el matrimonio y los sacramentos es clara. Y el Papa Francisco la ha expuesto una vez más con gran claridad. Respecto a la disciplina, el Papa toma en consideración la infinita variedad de situaciones concretas y afirma que no podemos esperar una nueva serie de normas, a modo de ley canónica, que pueda ser aplicable a todos los casos. En cuanto a la praxis, dada la complejidad de las situaciones y de las familias afectadas, el Santo Padre dice que lo que sí es posible es un nuevo y decidido esfuerzo para asumir el responsable discernimiento personal y pastoral que exigen los casos concretos. Hay que tener en cuenta que, “puesto que el grado de responsabilidad no es el mismo en todos los casos, las consecuencias o los efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre los mismos” (AL 300). Añade, muy claramente y sin ambigüedad alguna, que este discernimiento alcanza también a “la disciplina sacramental, puesto que el discernimiento puede reconocer que en una situación particular no hay culpa grave” (AL 300, nota al pie 336). Y especifica también que “la conciencia de las personas debe ser mejor incorporada en la praxis de la Iglesia” (AL 303), especialmente en “conversación con el sacerdote, en el fuero interno” (AL 300).

Después de esta exhortación, ya no tiene sentido preguntar si, en general, todas las personas divorciadas que se han vuelto a casar pueden o no pueden recibir los sacramentos.

La doctrina de fe y costumbres existe—la disciplina basada tanto en la sagrada doctrina como en la vida de la Iglesia—y existe también la praxis, que está determinada tanto por la persona como por la comunidad. “La Alegría del Amor” se sitúa en el plano concretísimo de la vida de cada persona. Hay aquí una evolución, claramente expresada por el Papa Francisco, en la percepción que la Iglesia tiene de las circunstancias condicionantes y atenuantes, circunstancias que son características de nuestra propia época:

La Iglesia posee una sólida reflexión acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa. Como bien expresaron los Padres sinodales, «puede haber factores que limitan la capacidad de decisión» (AL 301).

Pero estas orientaciones ya estaban contenidas de algún modo en el famoso Nº. 84 del “Familiaris Consortio” de San Juan Pablo II, que Francisco cita varias veces, como cuando dice: “Los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones” (FC 84; AL 79).

San Juan Pablo II distinguió, en efecto, una gran variedad de situaciones. Supo ver una diferencia entre quienes han tratado sinceramente de salvar su primer matrimonio y fueron abandonados sin justificación y quienes han destruido un matrimonio canónicamente válido con grave culpa por su parte. Y habla luego de aquellos que afrontan un segundo enlace con la intención de sacar adelante a sus hijos y que están subjetivamente seguros en conciencia de que el primer matrimonio, ya irreparablemente roto, nunca fue válido. Cada una de estas situaciones debe ser objeto de una valoración moral distinta.
Hay realmente muchos puntos de partida diferentes para ir hacia esa participación cada vez más profunda en la vida de la Iglesia a la que todos estamos llamados. Juan Pablo II presupone ya implícitamente que no podemos decir de forma simplista que cualquier caso de una persona divorciada que se vuelve a casar equivale a una vida en pecado mortal, apartada de la comunión de amor entre Cristo y la Iglesia. Ya entonces se estaba abriendo la puerta a una comprensión cada vez mayor, mediante el discernimiento de las diversas situaciones que no son objetivamente idénticas y gracias a la valoración responsable del fuero interno.

Por eso tengo la impresión de que esto es un paso más en la evolución de nuestra comprensión de la doctrina.

La complejidad de las situaciones familiares, que hoy es mucho mayor de lo que era habitual en nuestras sociedades occidentales hace solo unas décadas, ha hecho necesario mirar esta complejidad con mayor matización. Hoy mucho más que en el pasado, la situación objetiva de una persona no lo dice todo de esa persona en cuanto a su relación con Dios o con la Iglesia. Esta evolución nos obliga a repensar qué queremos decir cuando hablamos de situaciones objetivas de pecado. Y eso lleva implícito que también evolucione paralelamente nuestra comprensión y el modo de expresar la doctrina.

Francisco ha dado un paso importante al obligarnos a clarificar algo que había permanecido implícito en “Familiaris Consortio”: el vínculo entre la objetividad de una situación de pecado y la vida de gracia en relación con Dios y con su Iglesia, y —como consecuencia lógica—la concreta imputabilidad de pecado. El cardenal Ratzinger explicó en los años 90 que ya no podemos hablar automáticamente de una situación de pecado mortal en el caso de nuevas uniones maritales. Me acuerdo de haberle preguntado al cardenal Ratzinger en 1994, con motivo de la publicación por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe de un documento sobre personas divorciadas y casadas de nuevo: “¿Es posible que la vieja praxis que conocimos antes del concilio y que dábamos por segura, sea todavía válida?” Porque ahora esto abría la posibilidad, discerniendo en el fuero interno con nuestro confesor, de recibir los sacramentos, dado que no habría motivo de escándalo.” Su respuesta fue muy clara, respondió precisamente lo mismo que el Papa Francisco afirma: no hay una norma general que pueda cubrir todos los casos particulares. La norma general puede ser muy clara, pero es igualmente claro que esta no puede abarcar exhaustivamente todos los casos.

El Papa afirma que “en algunos casos”, cuando una persona está en situación objetiva de pecado—pero sin sentirse subjetivamente culpable o sin ser totalmente culpable—es posible vivir en gracia de Dios, amar y crecer en la vida de gracia y caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia, incluyendo los sacramentos, también la Eucaristía, que “no es un premio para los perfectos, sino un generoso remedio y un alimento para los débiles.” ¿Cómo puede esta afirmación integrarse en la doctrina tradicional de la Iglesia? ¿Supone esto una ruptura con lo que se había dicho en el pasado?

Considerando la perspectiva del documento, creo que un punto fundamental en la elaboración de “La Alegría del Amor” es que todos nosotros—no importa a qué abstracta categoría podamos pertenecer—estamos llamados a pedir misericordia y a anhelar la conversión: “Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa…” Cuando el Papa Francisco habla en una nota a pie de página sobre la ayuda que dan los sacramentos en algunos supuestos de situaciones irregulares, lo hace a pesar de que el problema —que es importante en sí mismo— ha sido formulado de un modo incorrecto cuando se teoriza y también a pesar de que algunos prefieren tratarlo en dircursos generalizadores antes que por medio del discernimiento individual del cuerpo de Cristo, al que todos y cada uno de nostros estamos obligados.

Con extraordinaria perspicacia, el Papa Francisco nos pide que meditemos sobre 1 Cor 11:17-34 (AL 186), que es el pasaje más importante sobre la comunión eucarística. Esto le permite resituar el problema y colocarlo precisamente allí donde San Pablo lo coloca. Es un modo sutil de marcar una hermenéutica diferente para dar respuesta a las preguntas más acuciantes. Hay que entrar en las dimensiones prácticas de la vida para “discernir el Cuerpo”, mendigando misericordia. Es posible que a alguien que lleve una vida acorde con las normas le falte discernimiento y, como Pablo dice, “come y bebe su propia condenación”.

Nos dirigimos a los sacramentos como mendigos, como aquel rcaudador de impuestos que, en la parte de atrás del templo, no se atreve a levantar los ojos. Es posible que, en ciertos casos, quien está en situación objetiva de pecado pueda recibir la ayuda de los sacramentos. El Papa nos invita no solo a valorar las circunstancias externas (que tienen su propia importancia) sino también a preguntarnos a nosotros mismos si de verdad sentimos esa sed de su perdón misericordioso, de modo que podamos corresponder mejor al dinamismo santificador de la gracia. No podemos pasar de la regla general al caso particular teniendo solo en cuenta las cuestiones formales.

Pero alguien podría preguntar: ¿y qué significa exactamente “en algunos casos”? ¿No se podría hacer una especie de inventario para aclararlo?

Así correríamos el riesgo de caer en una casuística abstracta. Y algo todavía más serio: correríamos el riesgo de crear —incluso si en la norma se incluyen excepciones— un “derecho” a recibir la Eucaristía en una situación objetiva de pecado. Creo que el Papa nos está pidiendo aquí, por amor a la verdad, que apliquemos el discernimiento en cada caso concreto, tanto en el fuero interno como en el externo.

Por favor, acláreme esto: el Papa Francisco habla aquí de una “situación objetiva de pecado”. Obviamente, no se refiere a quien haya recibido una declaración de nulidad de su primer matrimonio y que luego se casó, ni tampoco a aquellos que hayan logrado vivir juntos “como hermano y hermana” (su caso podría ser irregular, pero no viven de hecho en una situación objetiva de pecado). En consecuencia, el Papa se refiere aquí a quienes no han logrado realizar objetivamente nuestro concepto de matrimonio y transformar su modo de vida de acuerdo con esa exigencia. ¿Es así?

Así es, en efecto. Precisamente por su amplia experiencia de acompañamiento espiritual, cuando el Santo Padre habla de “situaciones objetivas de pecado” no se detiene en los tipos de casos que se describen en el nº 84 de Familiaris Consortio. Hace referencia de un modo mucho más amplio a “ciertas situaciones que no realizan objetivamente nuestra concepción del matrimonio. Hay que alentar la maduración de una conciencia iluminada” y reconocer “el peso de condicionamientos concretos”. (AL 303).

La conciencia juega un papel crucial

Ya lo creo: “Esa conciencia puede reconocer no sólo que una situación no responde objetivamente a la propuesta general del Evangelio. También puede reconocer con sinceridad y honestidad aquello que, por ahora, es la respuesta generosa que se puede ofrecer a Dios, y descubrir con cierta seguridad moral que esa es la entrega que Dios mismo está reclamando en medio de la complejidad concreta de los límites, aunque todavía no sea plenamente el ideal objetivo” (AL 303).

“La Alegría del Evangelio,” “La Alegría del Amor”… Parece que el Papa Francisco quisiera insistir en la cuestión de la alegría. ¿por qué cree usted que es así? ¿Es necesario hablar hoy de la alegría? ¿Corremos el riesgo de perderla? ¿Quizá porque la misericordia es molesta? ¿Quizá porque estamos preocupados por la inclusión? Qué tipo de miedos despiertan las palabras del Papa en algunos? ¿Se podría explicar esto?

El llamamiento a la misericordia apunta a la necesidad de salir de nosotros mismos para practicar la misericordia y obtener a cambio la misericordia del Padre. La Iglesia de “La Alegría del Evangelio” es la Iglesia que se atreve a salir de sí misma y salir de uno mismo puede generar miedos. Tenemos que salir fuera de nuestras preconcebidas seguridades, para que así podamos reencontrarnos en Cristo. El Papa Francisco nos toma de la mano para llevarnos en la dirección correcta del testimonio y de la fe. Quiere mostrarnos un encuentro capaz de cambiar nuestra vida, un encuentro de amor que tendrá lugar solo si somos capaces de salir al encuentro de los demás.
La conversión pastoral busca continuamente esa presencia de Dios que sigue actuando hoy. Esa presencia suscita alegría, la alegría del amor. El amor es exigente; pero no hay alegría más grande que el amor.

Friday, August 19, 2016

“El último testamento”. Libro entrevista de Benedicto XVI

Artículo de Faro di Roma, Ago-19-2016.

“El último testamento”. Libro entrevista de Benedicto XVI

Por primera vez en la historia, no solo de la Iglesia católica, sino del mundo, Benedicto XVI saldrá en las librerías con un inédito absolutamente sin precedentes, el primer libro entrevista de un Papa emérito. También esta vez, el encargado de escribirlo junto a Ratzinger es su biógrafo, el periodista alemán Peter Seewald.

El libro, que saldrá a nivel mundial el próximo 8 de septiembre, será el cuarto de la serie, compuesta por dos escritos sobre el entonces cardenal prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, uno con Ratzinger durante su pontificado, en el cual hablaba de la posibilidad de renunciar a la cátedra de Pedro, y este último, con el Papa emérito, que en su versión en inglés se titula “Benedict XVI. Last Testament (Benedicto XVI. El último testamento, ndr.)”.

Se trata de un libro con el cual Benedicto XVI le pondrá punto final a las polémicas sobre su controvertido pontificado, objeto de ataques sin escrúpulos dentro y fuera de la Curia Romana, que recuerdan aquellos de los que fueron víctimas los Pontífices medievales. Un texto que no es para nada endulzado o espiritual, como algunos podrían imaginar, y mucho menos revisionista, sino que desde una perspectiva única en su género, es decir, de quien puede mirar y comentar la sucesión de su propio pontificado, recorre los ocho años que lo vieron a la guía de la barca de Pedro en un mar, por decir poco, en tempestad, afrontando temas delicados como la presencia de la denominada “lobby gay” en el Vaticano, compuesta por cuatro o cinco personas, que Ratzinger dice haber logrado disolver.

Benedicto XVI también recuerda sus intentos de reformar el banco vaticano y su política para eliminar definitivamente la plaga de la pedofilia, subrayando las dificultades que tiene que afrontar un Papa cuando trata de intervenir para eliminar la “suciedad en la Iglesia”, que él mismo había denunciado públicamente cuando era cardenal. Ratzinger también cuenta cómo preparó en gran secreto su renuncia y admite haber recibido “con sorpresa” el nombre de su sucesor, Jorge Mario Bergoglio, así como también confiesa su “alegría” al ver en televisión cómo el Papa recién elegido oraba y comunicaba con la multitud en su primera aparición pública, y describe la figura de Francisco, evidenciando lo que tienen en común y lo que los diferencia.

Thursday, August 18, 2016

Sacerdote en Siria: Hay un verdadero genocidio contra los cristianos

Información de Rome Reports, Ago-18-2016.


Sacerdote en Siria: Hay un verdadero genocidio contra los cristianos
2016-08-18

Ahora su misión es contar por todo el mundo que hay un genocidio en marcha contra los cristianos de Oriente Medio. Lo sabe porque vivió en Alepo tres años y medio y presenció el asesinato sistemático de las personas de su parroquia, por el simple hecho de ser cristianos.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"La experiencia es extrema. Ninguna persona en el mundo está preparada para una guerra, independientemente de las causas. Ves cómo la población entera va desapareciendo, toda la estructura material va desapareciendo, los crímenes atroces que se cometen, y a nosotros particularmente nos toca mucho el genocidio contra las comunidades cristianas. Es un verdadero y documentado genocidio”.

El padre Rodrigo Miranda llegó a Siria pocos meses antes del comienzo de la guerra, en 2011. Allí ha vivido bajo las bombas como un sirio más sin abandonar a la comunidad que le fue confiada.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Yo siempre digo que aprendí a ser sacerdote en Siria. Puse una frase el día de mi ordenación sacerdotal, en el recuerdo que entregamos, y es: "Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos”. Esa frase la viví realmente en Siria cuando literalmente tenía que dar la vida, en todos los sentidos”.

Como testigo del estallido de la guerra, asegura con contundencia que es un conflicto importado, que no nació de la sociedad siria. Dice que, si bien el gobierno sirio también cometía atrocidades, nada hacía presagiar una guerra tan cruda como la que desde hace más de 5 años asola el país.

Según algunas fuentes, han muerto bajo las bombas más de 470.000 personas. Muchas otras han resultado heridas o sufrirán secuelas psicológicas de por vida.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Buscar recursos y benefactores para reconstruir un país es posible y por tanto es posible reconstruir un país al menos en estructura pero el problema es otro: ¿quién reconstruye un alma?”

El islamismo radical, representado en su extremo más sangriento por el Daesh, persigue sin descanso a las minorías religiosas. En Siria los cristianos padecen este calvario, desde antes incluso de la llegada del ISIS, ante la pasividad de la Comunidad Internacional. El padre Miranda asegura que los cristianos se sienten además abandonados por la propia Iglesia.

P. RODRIGO MIRANDA
Sacerdote, Instituto del Verbo Encarnado


"Experimentan dolor y abandono de parte de algunas personas y de parte de comunidades dentro de la Iglesia. Esperan más de nosotros. Son nuestro prójimo. Es un hermano que se muere, es el mismo cuerpo místico de Cristo que sufre”.

Para agravar este sufrimiento, la Unión Europea ha prorrogado un año más el embargo al gobierno de al-Assad que, en la práctica repercute en los civiles privándolos de lo básico como medicinas o alimentos.


Entradas Relacionadas: Card. Tauran afirma que en Siria e Iraq hay un genocidio contra los cristianos. En Medio Oriente no hay genocidio cristiano, Francisco contra campaña de Ayuda a la Iglesia que Sufre. Departamento de Estado de EEUU denuncia “genocidio” de cristianos y chiítas por parte del EI.

Confirmado: Francisco en Asís para 30 años del encuentro de la paz

En otra entrada, en la cual se presentaba una traducción de un artículo de Roberto de Mattei, se había subrayado que fue el imán de Perugia, Abdel Qader Moh’d, el que en una entrevista a TV 2000 lanzó la noticia de la visita papal a Asís para celebrar el trigésimo aniversario del encuentro interreligioso organizado por la Comunidad de San Egidio. Ahora dicha afirmación ha sido confirmada.

Información de agencia ANSA, Ago-18-2016.

(ANSA) - ASIS (PERUSA), 18 AGO - El papa Francisco visitará Asís (Umbria) el 20 de septiembre, en ocasión de los 30 años del encuentro interreligioso por la paz entre los pueblos. La noticia fue comunicada por la Prefectura de la Casa pontificia al custodio del Sacro Convento, el sacerdote Mauro Gambetti, y difundida por el director de la sala de prensa del mismo sitio, Enzo Fortunato.

Jorge Bergoglio estará en la ciudad del santo del cual tomó el nombre junto a numerosos líderes religiosos mundiales. Con ellos celebrará los 30 años del que fue conocido como el Espíritu de Asís.

"Compartimos la alegría junto a las familias franciscanas", fue el primer comentario de Gambetti.

En particular en Asís el pontífice participará en el encuentro mundial entre las religiones por la paz que este año tiene como lema "Sed de paz". El evento es promovido por la Comunidad de Sant'Egidio, por las familias franciscanas, la Conferencia episcopal umbra y por la diócesis de Asís. Será la tercera visita de Bergoglio a Asís desde su elección. El 4 de agosto se había trasladado en peregrinaje a la "Porziuncola" de Santa María de los Angeles por los 800 años del Perdón de Asís, mientras que el 4 de octubre del 2013 había participado a las celebraciones del patrono de Italia.

Audiencia del Papa al Presidente de Francia


Sobre esta audiencia privada que ocurrió ayer existe un comunicado de prensa oficial, pero como parece que en Agosto no hay forma de que los servicios informativos vaticanos en lenguas diferentes al italiano continúen trabajando, tenemos que conformarnos con alternativas.

Información de Radio Vaticano, Ago-18-2016.

Audiencia del Papa al Presidente de Francia

18/08/2016

(RV).- El Papa Francisco recibió al presidente de la República de Francia, François Hollande, en una audiencia privada, que duró aproximadamente 40 minutos. El encuentro tuvo lugar, en el estudio del Aula Pablo VI, en la tarde del miércoles, 17 de agosto.

En el séquito que acompañaba al mandatario francés, se encontraba también, entre otros, el Ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, así como el embajador de esta nación ante la Santa Sede. El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, informó asimismo que, en el tradicional intercambio de dones, el presidente Hollande entregó al Santo Padre una porcelana de Sèvres, con el escudo de Francia. Y el Papa donó al mandatario una escultura en bronce, obra de la artista Daniela Fusco. Así como una copia de la Encíclica Laudato si’ y de las Exhortaciones Apostólicas Amoris Laetitia y Evangelii gaudium.

Después de la audiencia pontificia, el Presidente Hollande mantuvo un coloquio con el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Pietro Parolin, en el que participó también el Secretario para las Relaciones con los Estados, el Arzobispo Paul Gallagher y el Ministro del Interior de Francia, con el Consejero Diplomático Jacques Audibert.

Wednesday, August 17, 2016

Reunión de Francisco con presidente de Francia duró 40 minutos


Información de agnecia ANSA, Ago-17-2016.

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 17 AGO - El papa Francisco recibió hoy al presidente francés Francois Hollande. La reunión duró cerca de 40 minutos y se celebró en el estudia del Aula Pablo VI, en el Vaticano. Tras la presentación de la comitiva y el intercambio de obsequios, Hollande se dirigió a la Prima Loggia del Palacio Apostólico Vaticano para encontrarse con el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin.

Por su parte TGCom24.com, consigna unas palabras de Hollande a los medios de comunicación sobre la reunión.

“Los católicos han sido sometidos a una prueba muy severa con el asesinato del padre Jacques Hamel en Rouen”.

[...]

“Francia, más allá de las diversas religiones que prosperan en el país, ha querido expresar toda la cercaníarespecto a la acción del Pontífice”.






Habla prefecto del Nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Como ya saben, hoy se ha creado el nuevo superdicasterio de Laicos, Familia y Vida; al tiempo que nombraron su prefecto: Mons. Kevin J. Farrell, hasta ahora obispo de Dallas, Texas, Estados Unidos.

Pues bien, Mons. Farrell se ha pronunciado en su blog sobre el nombramiento.

Prefecto del Nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Me siento sumamente honrado que nuestro Santo Padre Papa Francisco me haya elegido para dirigir este recién formado dicasterio. Espero formar parte de la importante labor de la Iglesia universal en la promoción del laicado y su apostolado para el cuidado pastoral de la familia y apoyo a la vida humana de acuerdo a la reciente exhortación apostólica del Papa, Amoris Laetitia, la Alegría del Amor.

Aunque me siento muy agradecido por la confianza que el Santo Padre ha depositado en mí, la noticia me deja con sentimientos encontrados.

Dallas ha sido mi hogar durante 10 años y, desde el principio, rápidamente aprendí a amar a su hermosa gente y cultura. La profunda fe, bondad y generosidad de las personas de la Diócesis de Dallas superaron todas mis expectativas. Mis hermanos sacerdotes estuvieron entre los primeros en darme la bienvenida y les estoy sumamente agradecido por su colaboración, amistad, sabios consejos y oraciones. Un obispo no puede hacer nada importante en una diócesis sin el esfuerzo y cooperación de párrocos, sacerdotes, personal diocesano y personas. Creo que juntos hemos logrado alcanzar muchos objetivos, y hemos puesto en marcha otros, que continuarán edificando la Iglesia Católica en el Norte de Texas.

No puedo expresar suficientemente mi gratitud por todo lo que sacerdotes, personal y personas han hecho, y continúan haciendo, por mí y por la Diócesis de Dallas. Sé que mientras conversamos, nuestro Santo Padre se encuentra buscando al hombre adecuado que servirá como nuevo pastor principal. Estoy seguro que, a mi partida, el Obispo Greg Kelly se encargará de las necesidades de la diócesis durante el período de transición. Les pido que oren por él. Asimismo les pido que oren por mí mientras inicio este próximo e inesperado capítulo de mi sacerdocio. Que Dios continúe bendiciendo a la Diócesis de Dallas.

En el primer párrafo, Mons. Farrell menciona la exhortación Amoris Lætitia, sobre la cual en su momento dijo en su mismo blog (curiosamente la parte que vamos a traducir la escribió en inglés, aparte que abajo figura entre corchetes, pero no aparece en la traducción al español que proporciona el blog):

Hay quienes se sentirán decepcionados con este documento; algunos que sienten que no va lo suficientemente lejos para hacer frente a las esperanzas de aquellos en matrimonios irregulares, otros que sienten que compromete la enseñanza tradicional. En mi opinión, refleja la llamada de Jesús a su Iglesia para continuar su misión sanadora y salvadora.

[There are those who will be disappointed with this document; some who feel it does not go far enough in addressing the hopes of those in irregular marriages, others who feel it compromises traditional teaching. In my opinion, it reflects the call of Jesus to his church to continue his healing and saving mission.]

Francisco instituye el dicasterio Laicos, Familia y Vida

Información de agencia Zenit, Ago-17-2016.

Francisco instituye el dicasterio Laicos, Familia y Vida

El prefecto del nuevo dicasterio es Mons. Kevin Farell, obispo de Dallas, de la congregación de los Legionarios de Cristo

17 AGOSTO 2016

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco con la Carta apostólica ‘Sedula Mater’ firmada el día de la Inmaculada Concepción ha instituido el nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

Escrita en forma de motu proprio, el texto ha sido difundido hoy por la oficia de prensa de la Santa Sede y explica que el nuevo organismo será disciplinado por especiales estatutos, competencias y funciones. Añade que inicia oficialmente su labor el próximo 1° de septiembre, sustituyendo el trabajo del Pontificio consejo para los laicos y el Pontificio consejo para la familia, que en dicha fecha cesan sus funciones.

El Papa ha nombrado además como prefecto del nuevo dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, a Mons. Kevin Joseph Farrell, de obispo de di Dallas en Estados Unidos, perteneciente a la congregación de los Legionarios de Cristo.

El Santo Padre Francisco, bajo propuesta del Consejo de los nueve Cardenales, ha ya aprobado a inicios de junio pasado, ad experimentum, el Estatuto del nuevo Dicasterio.

Los dos dicasterios cesan sus funciones al ser derrocados los artículos 131-134 y 139-141 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus, del 28 de junio de 1988.

El 22 de octubre del 2015, el Papa anunció la creación de este nuevo dicasterio, al inicio de la Congregación general en el Sínodo de los Obispos con las siguientes palabras: “He decidido instituir un nuevo dicasterio con competencia sobre laicos, la familia y la vida, que sustituirá al Pontificio Consejo para los laicos y el Pontificio Consejo para la familia, y al que estará vinculada la Pontificia Academia para la Vida”.

El 17 junio pasado, el Santo Padre al dirigirse a los participantes de la asamblea plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos aseguró que se trata de una conclusión de una etapa importante y de apertura de una nueva para el dicasterio que “ha acompañado la vida, la madurez y las transformaciones del laicado católico desde el Concilio Vaticano II hasta hoy”.