Friday, April 12, 2013

El nuevo asalto de la “Misa Twittera” en Costa Rica

En el pasado nos hemos referido a ella (aquí), ahora ha reatacado. Se trata de la que denominan “Misa Twittera” tica, cuya realización publica Repretel, Abr-11-2013, en los siguientes términos.

Este sábado se realizará la “misa twittera”

11-04-2013

Ni siquiera las celebraciones religiosas se escapan del alcance de las redes sociales.

El próximo sábado los fieles católicos que son usuarios de Facebook o Twitter podrán compartir mensajes durante una misa.

En esta ocasión no tendrán que apagar su celular para estar en la celebración litúrgica.

La idea es que compartan mensajes sobre las lecturas de la misa y los mensajes religiosos con sus contactos.

La iniciativa surgió de un grupo de feligreses que son usuarios de la red Twitter y comparten información.

En el 2011 se realizó la primera “misa twittera” y el sábado a las 6 de la tarde en Barrio Córdoba se repetirá la experiencia.

El Vaticano también tiene su participación en las redes sociales.

El Papa Benedicto XVI fue el primer pontífice en abrir su cuenta de Twitter, ahora el Papa Francisco continúa con los mensajes a través de la cuenta @pontifex.

¿Qué, estar mas pendientes del celular que de la Misa? Pues efectivamente, lo confirma de viva voz en cámara el P. Álvaro Sáenz, organizador de este adefesio. Aparte anuncia su realización en su cuenta de Twitter, ¡ni más faltaba!



Entradas Relacionadas: Explicación para la “Misa twittera” tica: Todo lo que no está expresamente prohibido está permitido. “Misa Twittera” tica, imágenes que confirman que se usó el celular durante la celebración de la Misa.

Cardenal Arzobispo de Durban niega que sea homofóbico


El cardenal Arzobispo de Durban, Suráfrica, Wilfrid Napier (imágen), ha rechazado las acusaciones de que es homofóbico, diciendo que es imposible porque no conoce gente homosexual.

“No puedo ser acusado de homofobia, porque no conozco ningún homosexual”, dijo el cardenal Wilfrid Napier al periódico Mail & Guardian en comentarios publicados este viernes,

El card. Napier fue uno de los 115 cardenales que participó en cónclave en Marzo pasado, en el cual fue elegido el Papa Francisco.


Entradas Relacionadas: Card. Wilfrid Fox Napier de Sudafrica dice que pedofilia no es una “condición criminal”. Cardenal Arzobispo de Durban presenta disculpas.

Las rupturas litúrgicas de Francisco no son Franciscanas


Opinión de Mattia Rossi en Il Foglio, Abr-12-2013, página 5 (copia facsimilar en la imágen). Traducción de Secretum Meum Mihi.

Las rupturas litúrgicas de Francisco no son Franciscanas

Entre las últimas novedades del recién nacido pontificado bergogliano, además de la reciente designación del franciscano Padre Carballo como secretario de la Congregación para los Institutos de vida consagrada, hemos notado, en la Misa del domingo pasado de posesión del “obispo de Roma” Francisco, la restauración de la pastoral de plata (por Lello Scorzelli) de Juan Pablo II y el consiguiente dejar de lado aquella dorada de Benedicto XVI.

Y en Corriere della Sera del lunes, un entusiasta Alberto Melloni saludaba esta elección: contra la férula de Scorzelli “se ha lanzado la psicosis de los tradicionalistas que ven en todo al rededor las obsesiones que pueblan sus propias almas” ¿Viva, viva? Pero, entonces, será, tal vez, el caso recordar cualquier elemento perdido. Sobre todo, la ininterrumpida voluntad del Papa Francisco de dar demagógicas señales de discontinuidad que se manifiestan en su renuncia o sustitución de hábitos o símbolos: no muceta (signo de la potestad del Vicario de Cristo), cruz de hierro, sin zapatos rojos (que empero simbolizan el martirio de Pedro), no homilía desde el trono (que, sin embargo, sería imitar a Cristo que predicaba sentado), no ornamentos preciosos (sobre lo cual ya he tratado en Il Foglio del pasado 4 de abril), y ahora ninguna férula de oro de B-XVI.

Aquí, en efecto, el incómodo B-XVI: el “terrible” Papa alemán conservó los hábitos litúrgicos del predecesor Wojtyla por algunos años. El “retrógrado” B-XVI fue el único en esperar tanto tiempo antes de dar vida a un propio manifiesto litúrgico. Lo hemos visto con casullas, digamos, un poco extrañas, un palio kilométrico y, de hecho, la férula scorzelliana. El Papa Ratzinger, poco a poco, no recuperó un guardarropa por simple esteticismo (al cual, sin embargo, ahora parecen apelar los partidarios de un auspiciable arrebato del sacro mobiliario tradicional): lo hizo para hacer visible la continuidad de la lex orandi. Lo hizo para dejar claro que tiene que haber un “antes” y un “después”: los ornamentos, la lengua, el [canto] gregoriano, e incluso la férula son los mismos de siempre, como de siempre es la institución de la Iglesia. No se debe ser un papa que actúa de forma diferente a sus predecesores. Y aquello que, sin embargo, parece importar en estos pocos días del pontificado del Papa (¡perdón, “obispo de Roma”) Bergoglio es precisamente la discontinuidad y la separación del precedente con el cual la piononesca férula dorada, constituía el último punto de apoyo.

Y no se crea, por último, que todo esto es en nombre de un franciscanismo. Il poverello de Asís fue capaz de recordar a sus hermanos la distinción entre la pobreza personal y el lujo de la adoración. En la “Primera carta a los custodios”, Francisco advierte: “Los cálices, los corporales, los ornamentos del altar y todo lo que concierne al sacrificio, deben tenerlos preciosos. Y si el santísimo cuerpo del Señor estuviera colocado en algún lugar paupérrimamente, que ellos lo pongan y lo cierren en un lugar precioso según el mandato de la Iglesia, que lo lleven con gran veneración y que lo administren a los otros con discernimiento”. Y, sin embargo, Tomás de Celano, en su “Memorial” narra que Francisco dijo que “Quiso a veces enviar por el mundo hermanos que llevasen copones preciosos, con el fin de que allí donde vieran que estaba colocado con indecencia lo que es el precio de la redención, lo reservaran en el lugar más escogido”. Una liturgia franciscanamente de oro que ahora, parafranciscanamente, está desapareciendo.

Mattia Rossi

Más sobre la caja que entregó Benedicto a Francisco


Alguna otra información sobre la caja que entregó Benedicto a Francisco aparece en un artículo de Giacomo Galeazzi en Vatican Insider, Abr-11-2013. El argumento principal del artículo no es la caja sino el presunto deterioro de salud de Benedicto XVI desmentido a su vez por el P. Lombardi. Sobre la caja dice Galeazzi:

Habrá que ver si Bergoglio tomará en consideración la afinidad de su predecesor, quien, durante el encuentro en Castel Gandolfo, como pudimos ver en las imágenes, le entregó un paquete de documentos y dos sobres cerrados, que evidentemente están relacionados con el ministerio pontificio.

Habría sido justamente Bergoglio quien indicara que apareciera en las imágenes del encuentro la caja blanca con los documentos sobre la mesa: signo del paso de la estafeta entre dos Pontífices. La palabra de Ratzinger, pues, no es algo que el Papa Francisco desheche con facilidad. Y la salud del predecesor también precocupa a Francisco.